Buscar

Pbro. Rubén Musato


¡Hola, mis queridos hermanos!, Soy el Padre Rubén, egresado del Seminario “Santa María Madre de Dios”, de la Diócesis de San Rafael. Ordenado el 2 de diciembre del año 2000. Hoy actualmente estoy ejerciendo el ministerio, aquí, en una Parroquia, “Nuestra Señora de la Guardia”, en el Volcán, en la Diócesis de San Luis, al lado del Seminario “San Miguel Arcángel”; también ejerzo la función de formador en el Seminario. Esta advocación, de Nuestra Señora de la Guardia, es una advocación que viene de Génova, cuando en 1490, se le aparece la Virgen a Benedetto, un hombre muy sencillo, muy pobre, que estaba apacentando su rebaño y le pide la Virgen que se construya una iglesia en su honor. Él al verse pobre, y sin las condiciones necesarias como para llevar tan gran tarea, desiste en un momento y además un poco influenciado por algunos, deja de lado la tarea que la Virgen le había encomendado. Tiempo después, él va a sufrir un accidente, desde un árbol se cae y no puede caminar. Cuando estaba compadecido, se acordó de la petición que le había hecho la Virgen y es ahí, donde él le pide ser sanado y que iba a cumplir con lo que Ella le pedía. Así fue que, al otro día, Benedetto queda sanado y también cumplió con lo que la Virgen le había pedido. Ahí se construyó la iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Guardia, Nuestra Señora de la Guardia, protección, amparo, Aquella que nos protege, Aquella que nos guía, Aquella que nos libra de todos los peligros. Nuestra Señora de la Guardia, traída por un grupo de feligreses de esa zona, se hizo aquí, en el Volcán, una iglesia bajo su advocación y todos nosotros nos ponemos bajo su amparo, su protección, y como la guardia, Ella vela por nosotros. Dice la oración a Nuestra Señora de la Guardia: “Oh, Señora y Madre mía, Virgen de la Guardia, con filial cariño vengo a ofrecerte en este día, cuanto soy y cuanto tengo. Mis ojos para mirarte, mi voz para bendecirte, mi vida para servirte, mi corazón para amarte. Acepta Madre, este don que te ofrenda mi cariño, y guárdame como a un niño, cerca de tu corazón. Aunque el dolor me taladre y haga de mi un crucifijo, que sepa ser tu hijo, que sienta que eres mi Madre. En la dicha, en la aflicción, en mi vida, en la agonía, mírame con compasión, no me dejes Madre mía, oh Virgen de la Guardia. Amén”. Y que la bendición de Dios Todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.


#MiTestimonioDelSeminario #NoAlCierreDelSeminario #SeminarioDeSanRafael

#Iglesia #IglesiaCatolica #church #catholicchurch #bishop #pope #papafrancisco #franciscus #vatican #vaticano #catholic #CardenalStella #CardenalSarah #Argentina #Eucaristía #ObisposDeArgentina #IglesiaEnArgentina #SanRafael #ObispadoDeSanRafael


0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo